Notes From a Recent Planning Session
La semana pasada nos sentamos con el equipo de operaciones de un parque industrial en el corredor norte del Gran Buenos Aires. No era una reunión para vender equipos ni para presentar un catálogo. Era una sesión de trabajo de dos horas con un objetivo concreto: revisar por qué el ingreso de camiones se congestiona entre las 6:40 y las 8:10 de la mañana, cuando la barrera funciona bien el resto del día.
Sobre la mesa quedaron tres observaciones que vale la pena ordenar. Primero, el cuello de botella no estaba en la barrera sino en el lector de patentes. La luz del amanecer entra de frente al carril y el reconocimiento cae varios puntos entre octubre y marzo. Segundo, el personal de vigilancia estaba levantando tickets manuales para los transportistas que llegan sin cita previa, un flujo que nadie había medido y que representaba casi un tercio de los ingresos matutinos. Tercero, el sistema de gestión del predio no registraba esa operación manual, así que los reportes de ocupación siempre daban más bajos de lo real.
Lo interesante de la sesión fue que ninguna de las tres cosas se resuelve comprando hardware nuevo. La primera requiere revisar la orientación del carril y evaluar un filtro o un cambio de horario de calibración. La segunda pide una decisión de proceso: o se emite una credencial temporal para transportistas recurrentes, o se define una ventana específica para ingresos sin cita. La tercera es un problema de integración, no de sensores.
Anotamos también un detalle que suele pasarse por alto: el operador de la barrera manual tiene su propio criterio sobre qué vehículo pasa primero. Ese criterio no está escrito en ningún procedimiento y cambia según el turno. Antes de automatizar cualquier cosa conviene documentarlo, porque si no el sistema nuevo hereda la misma ambigüedad con otra interfaz.
La conclusión de la reunión fue modesta y por eso mismo útil. No se aprobó una inversión grande. Se acordó medir durante dos semanas el flujo real de transportistas sin cita, revisar la orientación del lector con el proveedor actual y volver a juntarse con esos números sobre la mesa. Si algo aprendimos en sesiones anteriores es que el diagnóstico barato casi siempre sale más caro de evitar que de hacer.
Queda pendiente una pregunta que dejamos abierta a propósito: si el ingreso de camiones se ordena, ¿el siguiente cuello de botella se mueve a la playa de maniobras o al portón de salida? Esa respuesta no la tenemos y probablemente merezca su propia sesión.